30 de marzo del 2019


Este sábado fue suigeneris ya que la clase se tornó más divertida de lo normal. Aún cuando con base en el cronograma del curso se tenían que escuchar el resto de exposiciones del proyecto sobre los diferentes servicios que se les brinda a las poblaciones de cualquier tipo de reto cognitivo, sensorial o de algún otro tipo de incapacidad, el profesor Carlos Gutiérrez fue invitado por la profesora Johanna Castro para compartir sus conocimientos de LESCO (Lenguaje de señas costarricenses). A pesar de mi muy aparente déficit atencional, aprendí a comunicarme desde los saludos básicos hasta como dirigirme hacia una persona sorda. 
Me encantó la idea de ser solo tres estudiantes los cuales aprendimos bastante rápido mediante la metodología de aprender haciendo. De hecho es la forma en la cual yo aprendo eficazmente. Como lo mencioné anteriormente, mis pocos minutos de atención divagaban pero por lo general ponía atención de la presentación tan colorida y clara que el profesor Gutiérrez utilizó excelentemente. Al igual nunca creí que uno como dicente pudiese comprender a un docente con solo el uso de images, letras y ademanes que fueron usados por medios de gesticulaciones y lenguaje no verbal. 
Groso modo aprendí los números del 1 al 10, que por cierto, esa materia me costó un poco ya que tenía que utilizar mis dedos y al igual cómo decir buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Otro insumo que adquirí ese sábado fue a nivel cultural en el área del léxico. Por ejemplo no es aceptado llamar a estar personas sordomudas ya que por lo general estas personas no carecen de su aparato fonador. Tampoco es permitido dirigirse a ellos si no es tocándoles el hombro o si fuese el caso si la persona está en un lugar cerrado y obscuro y deseamos hablar con ellos antes de ingresar al recinto se puede utilizar algún dispositivo como el apagador de la luz eléctrica constantemente y usarlo con el fin de llamar su atención y que la persona sorda acceda al llamado que le está haciendo con el cambio de luces. 

Entre otras frases para comunicarse con la población de sordos aprendí a como decir los siento, disculpe, y hasta de como pedir permiso para ir al baño.

Al final me gustó la actividad de un pequeño compartir con bocas y refrescos que algunos accedimos a traer para distribuir entre los compañeros y los dos docentes. Por otro lado, lo triste del caso fue que algunas compañeras no pudieron asistir ese día, de tal forma se perdieron la clase de LESCO.



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